10 lugares que ver en Pals imprescindibles
Pals es uno de los pueblos medievales más bonitos de Girona y una visita imprescindible si estás
recorriendo el Baix Empordà o la Costa Brava. Sus calles empedradas, sus casas de piedra, sus arcos,
sus murallas y sus balcones llenos de flores hacen que parezca un pueblo detenido en el tiempo.
Situado en la provincia de Girona, a poco más de una hora y media de Barcelona en coche, Pals es
perfecto para una escapada de medio día, una ruta por pueblos medievales o una visita combinada con
la playa. Además, su entorno natural, su gastronomía y su famoso arroz de Pals lo convierten en una
parada muy recomendable.
En este artículo encontrarás una selección de los mejores lugares que ver en Pals para disfrutar del
pueblo con calma y no perderte ninguno de sus rincones más bonitos.
1. Ca la Pruna
Una buena forma de empezar la visita a Pals es aparcar cerca de Ca la Pruna, uno de los edificios
históricos más importantes del pueblo.
Se trata de una casa fortificada de estilo gótico y renacentista construida en el siglo XVI. Durante
años ha sido uno de los espacios culturales más representativos de Pals y actualmente acoge la Oficina
de Turismo en la planta baja, por lo que es un punto ideal para recoger información antes de iniciar el
recorrido.
Su fachada de piedra ya anticipa lo que encontrarás durante el paseo: arquitectura medieval,
edificios muy bien conservados y ese ambiente histórico tan característico de Pals.
2. Plaza Mayor de Pals
Desde Ca la Pruna puedes subir caminando hasta la Plaza Mayor, uno de los lugares más bonitos
que ver en Pals.
Esta plaza, rodeada de edificios de piedra y presidida por la Casa de la Vila, es uno de los puntos con
más encanto del casco antiguo. Antiguamente fue un espacio de mercado y hoy es una zona perfecta
para tomar algo, hacer una pausa o simplemente disfrutar del ambiente del pueblo.
La Plaza Mayor también es uno de los mejores lugares para apreciar el buen estado de
conservación de Pals, con fachadas cuidadas, rincones floridos y una estética medieval muy auténtica.
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3. Calle Mayor
Después de visitar la Plaza Mayor, cruza el Portal de la Vila, un precioso arco gótico que da acceso a
una de las calles más fotogénicas del pueblo: la Calle Mayor.
Esta calle empedrada es uno de los grandes imprescindibles de Pals. A lo largo del recorrido
encontrarás casas de piedra, arcos, plantas trepadoras, galerías de arte, pequeños restaurantes y
rincones perfectos para hacer fotos.
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Además, en uno de sus tramos se conservan antiguas sepulturas visigóticas excavadas en la roca,
datadas entre los siglos IV y X. Es uno de esos detalles históricos que muchas veces pasan
desapercibidos, pero que ayudan a entender la antigüedad e importancia del conjunto medieval de
Pals.
4. Torre de las Horas
La Torre de las Horas es uno de los símbolos más reconocibles de Pals y uno de los restos más
importantes del antiguo castillo.
Esta torre románica, de planta circular y unos 15 metros de altura, fue construida entre los siglos XI
y XIII. Formaba parte del antiguo castillo de Pals, del que hoy apenas se conservan algunos
elementos.
Su nombre actual viene del campanario añadido posteriormente, que funcionaba como reloj. Desde
sus alrededores se puede disfrutar de uno de los rincones más bonitos del casco histórico y continuar la
visita hacia la iglesia y la parte alta del pueblo.
5. Iglesia de Sant Pere
Muy cerca de la Torre de las Horas se encuentra la Iglesia de Sant Pere, otro de los edificios
imprescindibles que visitar en Pals.
Esta iglesia fue construida en gran parte con piedras procedentes del antiguo castillo. Su estructura
principal es de estilo gótico, aunque conserva elementos de distintas épocas, como restos de un templo
anterior y una fachada con detalles barrocos.
El interior es sencillo, con una sola nave cubierta con bóvedas de crucería. Aunque no es una iglesia
especialmente grande, su ubicación y su historia la convierten en una parada fundamental dentro del
recorrido por el casco antiguo.
6. Mirador d’en Josep Pla
Rodeando la iglesia y atravesando parte de la muralla llegarás al Mirador d’en Josep Pla, uno de los
rincones más especiales de Pals.
Este mirador está dedicado al escritor Josep Pla, nacido en Palafrugell, y ofrece vistas al paisaje del
Empordà. Desde aquí se puede contemplar el entorno agrícola, los campos, las colinas y, en días claros,
algunos puntos emblemáticos de la zona.
Es un lugar perfecto para hacer una pausa, disfrutar del paisaje y entender por qué Pals es mucho
más que un pueblo medieval: también es una puerta de entrada a una de las comarcas más bonitas de
Girona.
7. Paseo Arqueológico
Una de las mejores cosas que hacer en Pals es recorrer el Paseo Arqueológico, una ruta que bordea
parte de la muralla y permite ver el pueblo desde otra perspectiva.
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Durante este paseo podrás observar diferentes tramos de la antigua muralla medieval y disfrutar de
vistas abiertas al entorno del Baix Empordà. Es un recorrido tranquilo, agradable y muy recomendable
si quieres alejarte un poco de las calles principales.
El Paseo Arqueológico conecta con otras zonas del casco antiguo y permite completar una visita
más redonda, combinando patrimonio, paisaje e historia.
8. Calle de les Placetes
Antes de terminar la visita por el centro histórico, merece la pena acercarse a la Calle de les
Placetes, uno de los rincones con más encanto de Pals.
Esta calle conserva la esencia medieval del pueblo, con casas de piedra, flores, plantas y pequeños
detalles que la convierten en una de las zonas más fotogénicas. También es una buena zona para
encontrar restaurantes donde probar la gastronomía local.
Si visitas Pals, no puedes irte sin probar alguno de sus platos más típicos, especialmente el arroz de
Pals a la cazuela, uno de los grandes protagonistas de la cocina del Baix Empordà.
9. Playa Gran de Pals
Aunque Pals es conocido sobre todo por su casco medieval, el municipio también cuenta con una
extensa zona de playa.
La Playa Gran de Pals es una playa de arena dorada de más de dos kilómetros de longitud. Tiene
una parte más urbanizada, con servicios, y otra zona más natural, con dunas, pinares y vistas a las Islas
Medes.
Es una opción perfecta para combinar una visita cultural por la mañana con un baño por la tarde,
especialmente durante los meses de primavera y verano. También es una buena zona para caminar,
hacer rutas cerca de los arrozales o disfrutar de un entorno más tranquilo junto al mar.
10. Peratallada
Si tienes más tiempo, una de las mejores excursiones cerca de Pals es visitar Peratallada, otro de los
pueblos medievales más bonitos de Girona.
Situado a poco más de 10 kilómetros, Peratallada conserva un casco histórico espectacular, con
murallas, calles empedradas, casas de piedra y rincones llenos de encanto. Es una visita ideal para
combinar con Pals en una ruta de un día por los pueblos medievales del Baix Empordà.
Otra alternativa cercana es Monells, otro pueblo precioso de la provincia de Girona que también
merece una parada si estás recorriendo la zona.
Qué comer en Pals
Uno de los grandes atractivos de Pals es su gastronomía. El producto estrella es el arroz de Pals,
cultivado en los campos cercanos al pueblo y utilizado en muchos platos tradicionales de la zona.
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Entre las opciones más típicas destacan el arroz a la cazuela, los arroces marineros, los platos con
pescado de la Costa Brava y la cocina catalana de temporada.
Si quieres completar la visita, comer en alguno de los restaurantes del casco antiguo o de los
alrededores es una de las mejores formas de disfrutar del pueblo.
Cómo llegar a Pals
Pals se encuentra en la comarca del Baix Empordà, en la provincia de Girona. La forma más cómoda
de llegar es en coche, especialmente si quieres combinar la visita con otros pueblos cercanos o con la
playa.
Desde Girona se tarda aproximadamente 45 minutos en coche, mientras que desde Barcelona el
trayecto suele ser de alrededor de una hora y media, dependiendo del tráfico.
Una vez en el pueblo, lo más recomendable es dejar el coche en alguno de los aparcamientos
situados junto al casco antiguo y recorrer Pals a pie.
Cuánto tiempo dedicar a Pals
Para visitar el casco antiguo de Pals con calma, lo ideal es dedicar entre 2 y 3 horas. Este tiempo te
permitirá recorrer sus calles principales, visitar la Torre de las Horas, la Iglesia de Sant Pere, el Mirador
d’en Josep Pla y el Paseo Arqueológico.
Si además quieres comer en el pueblo, acercarte a la playa o combinar la visita con Peratallada, lo
mejor es reservar medio día o incluso un día completo.
Mejor época para visitar Pals
Pals se puede visitar durante todo el año, aunque la primavera y el otoño son dos de las mejores
épocas. En estos meses el clima suele ser agradable y hay menos gente que en pleno verano.
Durante el verano, el pueblo recibe más visitantes, pero también permite combinar la visita con la
Playa Gran de Pals y otros puntos de la Costa Brava.
En invierno, Pals tiene un ambiente más tranquilo y es una buena opción si buscas una escapada
cultural sin aglomeraciones.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Pals
¿Qué es lo más bonito de Pals?
Lo más bonito de Pals es su casco antiguo medieval,
especialmente la Calle Mayor, la Plaza Mayor, la Torre de las Horas, la Iglesia de Sant Pere y el Mirador
d’en Josep Pla.
¿Cuánto se tarda en ver Pals?
El casco histórico de Pals se puede visitar en unas 2 o 3
horas. Si quieres comer en el pueblo, ir a la playa o visitar pueblos cercanos como Peratallada, es
recomendable dedicarle medio día o un día completo.
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¿Dónde aparcar en Pals?
Lo más práctico es aparcar en las zonas habilitadas junto al
casco antiguo, especialmente cerca de Ca la Pruna o de los accesos principales al centro histórico.
¿Merece la pena visitar Pals?
Sí, Pals merece mucho la pena. Es uno de los pueblos
medievales mejor conservados de Girona y una parada imprescindible en una ruta por el Baix Empordà
o la Costa Brava.
¿Qué pueblos visitar cerca de Pals?
Algunos de los pueblos más recomendables cerca de
Pals son Peratallada, Monells, Begur, Palau-sator y Ullastret.
¿Tiene playa Pals?
Sí, Pals cuenta con una extensa zona de playa. La más conocida es la
Playa Gran de Pals, una playa de arena dorada con zonas urbanizadas y otras más naturales.
¿Cuál es el plato típico de Pals?
Uno de los platos más típicos de Pals es el arroz de Pals a
la cazuela, elaborado con arroz cultivado en los campos del entorno del Baix Empordà.
Conclusión
Pals es uno de los pueblos más bonitos de Girona y una visita imprescindible si estás recorriendo la
Costa Brava o el Baix Empordà. Su casco antiguo medieval, sus calles de piedra, sus miradores, su
gastronomía y su cercanía a la playa lo convierten en una escapada perfecta en cualquier época del
año.
Ya sea para una visita rápida, una ruta por pueblos medievales o una jornada combinando cultura y
mar, Pals es uno de esos lugares que siempre merece la pena descubrir con calma.